Los días de inyección lumbar no son días normales. Son especiales. Por eso estamos todos aquí y los médicos y enfermeras también tienen mucho más trabajo que un día normal. El día empezó con una novedad: Acupuntura. Después de la Estimulación Eléctrica (de 9 a 10) vino un chico, Andy, para hacer Acupuntura para Markus. La verdad es que yo no había caído en que se puede añadir a tu Fisioterapia la Acupuntura como algo extra pero la madre de Maria Josefina, una niña de 9 meses de Miami (sus padres Tuto y Alejandra son de origen Venezolano) me convenció de que sería bueno y beneficioso para Markus. ¡Y porque no pensé yo!...
Luego la rutina de siempre antes de la inyección: no comer ni beber nada dos horas antes (la inyección era a las 14 horas) y para seguir nuestra rutina Markus durmió una siesta justo hasta que le despertaron media hora antes para ponerle un "via" en el pie.
En esta ocasión Markus notó el pinchazo y parece que tiene más sensibilidad en general. No se si será por las C.M. o no. Después el doctor me dijo que se había portado muy bien en la sala de operaciones (Transplantation Room).
A nivel personal el hecho de que los dos matrimonios (los padres ingleses de Ela y el norteamericano de Fletcher) con los que estaba más unido se hayan ido ayer Lunes me ha dejado emocionalmente un poco huérfano pero después de 3 semanas en China ya veo el final mucho más cerca.
Las mujeres sois realmente indescifrables: Mi madre me ha dicho por email que se ve que estoy muy desmejorado en las fotos (y la creo) y mi mujer Madeleine me ha dicho por email que viendo las fotos y mi mirada entiende porque se casó conmigo (y la creo). ¡Las dos caras de la moneda de la vida...!
Especialmente emotiva y agradable fue la llamada de Luis Farga. Me gustó mucho oir como has conseguido, Gato, el hotel que querías en Roma. Quien la persigue la consigue. A nivel personal os deseo toda la suerte del mundo, primero para su padre como futuro Presidente de la Federación Catalana de Fútbol y para vuestro querido FC Barcelona en la Final de la Champions de mañana en Roma. ¡ Lo digo de corazón! Gracias Luis por tu inyección emocional y económica. Espero comer contigo pronto en Barcelona...
El día acabo como de costumbre cuando hay Inyección Lumbar: 6 horas en la cama con Markus jugando con él, conociéndole mejor. Cada día descubro cosas nuevas de él, me imagino que él de mi también, jugamos, le canto, me tumbo con él, hago el payaso, el idiota pero siempre me siento bien conmigo mismo. Markus lo agradece con las sonrisas más redondas que yo haya oído jamás en mi vida. Su sonrisa cura mi dolor de espalda. Cualquier esfuerzo desaparece. Cualquier pena se hunde para siempre dentro de mi alma. A veces vienen las enfermeras alarmadas por lo que parecen lloros. Pero se quedan con la boca abierta cuando ven que son carcajadas. Como le digo a Markus parecemos dos amigos en un bar partidos de risas o en un chirinquito de cualquier playa de Formentera...
Para finalizar os contaré mis secretos... lo etereo, lo innombrable, lo intimo, lo personal, lo inconfesable (cualquier medico diría que estoy loco, cualquier padre que el amor sana...): Desde que lo hice cuando pesaba 900 gramos en la incubadora paso mis manos pecadoras sobre su precioso cuerpo, cierro los ojos, me concentro en darle energía azul; sobretodo visualizo sus ventrículos en su diminuta cabeza y les pido, les ordeno que se desinflamen, ordeno a las células madre que reparen los tejidos dañados. Pongo mi mano derecha en su cabeza y la izquierda en la mí cabeza para a continuación cerrar los ojos e intentar guiar a esas minúsculas células madre como tienen que organizarse utilizando de modelo mi cerebro. En fin, alomejor son delirios de un padre al que le sale por los poros de la piel el amor por su hijo...
Markus se durmió como cada día estando los dos tumbados en la cama mirando el techo. Utilizo mi antebrazo izquierdo como cojin para su cabecita y me mira y me mira sonriendo cuando le devuelvo la sonrisa. Le cuento historias de la antigua Grecia clásica, de Roma y poemas de amor y desamor que aprendí en mil batallas. Poemas de otros que memorice durante mis estudios de Literatura Hispanica y poemas o canciones que me invento sobre la marcha, dependiendo del dia y de mi estado de ánimo.
Mientras Markus mira el techo de nuestra habitación durante las 6 horas que tiene que estar tumbado le cuento que por encima del techo hay estrellas que todavía no puede ver pero que dentro podrá disfrutar de ellas en todo su esplendor cuando volvamos a casa...
Le cuento cuentos hasta que ya sus ojos no pueden resistir el oir a su padre hablar sin parar durante tantas tantas horas y se duerme tranquilo sin antes dedicarme la sonrisa más bonita del mundo...
Mañana será otro día pero seguimos en la lucha...